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Con lo visto, escuchado y conversado, mi viaje a la 106 Reunión Anual de la Asociación Americana de Museos está pagado. ¡Es excitante pensar que quedan tres días más!. Para quienes no lo conocen, se trata de un evento extraordinario para todo aquel que se dedique a la disciplina museal o la industria cultural, pues reúne a trabajadores de museos no sólo de Estados Unidos, sino también de otros 50 países. Todos estos profesionales se presentan unos a otros con total horizontalidad. La frase más común es Let me introduce myself. I’am… (permítame que me presente, mi nombre es…)  seguido de un entusiasta conversación en búsqueda de adquirir conocimientos, ideas de cambio, así como rencontrarse con sus colegas más conocidos y obvio, también divertirse. Se trata de un evento que contempla decenas de sesiones, todas estimulantes e infrecuentes. Para los seis chilenos que viajaron desde Santiago este evento seguramente proporcionará raras oportunidades de networking.

Chilenos con Chris DiCarlo Presidente y Director del Museo de Arte Ruso de Minneapolis

En estas horas he cruzado palabras con investigadores, académicos, historiadores, arquitectos, museólogos, técnicos, profesionales de marketing, agentes de instituciones donantes, representantes de otros museos y por supuesto, muchos profesionales de estos. quizás la más significativa para mi haya sido la sesión “Come Together: 21st-Century Museum Leadership in china and US“, donde entre otros, Janming Chen, Director del Museo Provicincial de Hunan expuso sobre el origen, estado actual y desafíos del explosivo movimiento museal chino. De muestra un solo datos: En la República popular durante el 2011 se abrió un nuevo museo cada día, y los que existen pasan abarrotados de visitantes. Tomé frenéticamente muchas notas de las palabras de Cheng, como también de Marjorie Schwarzer (respetada senior consultant) y Carole Neves (Directora de la Oficina de Política y Análisis de la Smithsonian Institution) y espero pronto poder redactar un post sobre la fascinante situación cultural y museal China.

Pero la 106 Reunión también contempla una atractiva exposición “MuseumExpo”, que abre mañana y que incluye toda la gama de servicios que un museo requiere, desde los profesionales museográficos, pasando por una larga lista de numismáticos, filatelistas, coleccionistas de antigüedades, así como los telescopios, servicios de obras de arte a organizaciones, asociaciones de investigación geológica, agencias de animación, servicio de venta, galerías de arte, sistemas de cristalizaciones, compañías de arquitectos de museos, consultores de servicios de alimentos, asociaciones gremiales, agencias de marketing, agencias de medios y empresas de diseño de exposiciones. Pero como las conferencias y mesas de trabajo continúan en paralelo, es difícil que pueda dedicarle un tiempo adecuado a la exposición. Además la programación incluye varios eventos sociales que se realizan en los distintos museos de la ciudad, como la recepción para los visitantes internacionales que se realizó en el Museo de Arte Ruso, y donde topé –al fin- con los chilenos.

Sambusas somalies, con un té caliente. Con hambre: lo mejor del Cuerno de África.

El día anterior no había podido identificar a mis compatriotas entre tanta gente,

pero limitados a un evento sólo para las visitas internacionales, el acento chileno se reconoce desde lejos. Fue un gusto toparme con los seis chilenos que asisten a la Reunión. Tanto que terminé la jornada junto a Maria Jose Umana del Museo De La Solidaridad Salvador Allende al mejor estilo criollo, es decir en animada charla tratando de arreglando el país, mientras disfrutabamos unas deliciosas sambusas (la versión halal y más picante del sambusak israelí) en el Café Sabaa, un café repletó de somalíes jugando dominó. Lo cierto es que Minneapolis, a la cual prejuzgaba como una ciudad wasp me ha sorprendido, y por eso se hace forzoso hacer un giño a este sorprendente y amigable estado que acoge está 106 Reunión Anual. Minnesota, diversidad y cultura en el estado de los mil lagos.

Primero que todo, reconozcámoslo, en Minnesota son entusiastas de los museos – tanto es así están también celebrando el “Mes de los Museos”, y dicen los locales que son el primer estado de la Unión en hacerlo.

Las cifras no mienten, y en su mayor parte, los residentes de Minnesota conocen y visitan más de una vez el sorprendente y placentero Instituto de Arte de Minnesota y el Walker Art Center, el Museo de la Ciencia, el Centro de Historia, El Museo Weisman de Arte y el Museo de Diseño de Goldstein. Pero lo cierto es que el estado de Minnesota cuenta con 600 museos para 5 millones de habitantes, y un impacto económico de más de US$ 300 millones anuales (algo así como la friolera de 144 mil millones de pesos chilenos) como le escuché decir esta mañana a Lin Nelson-Mayson, director del Museo Goldstein y actual presidente de la Asociación de Museos de Minnesota, la organización que encabeza la iniciativa de “el mes del Museo”.
¿De que tratan y dónde están estos otros 600 centros que me faltan por conocer? Bueno para empezar, Cincuenta y cinco se encuentran aquí, en las Twin Cities, como se le conoce al nodo urbano Minneapolis/Saint Paul.  Stephen Elliot, Director/CEO, de la Sociedad Histórica de Minnesota un apasionado de la diversidad y el patrimonio de este estado,  a quien uno podría pasar largos minutos escuchándolo hablar con entusiasmo del nuevo African American Museum and Cultural Center y las posibilidades de nuevas audiencias, pues Minneapolis acoge la mayor diáspora de somalíes fuera de Somalía, el Museo  Bakken, cerca del Lago Calhoun,  el Museo del Ferrocarril en el en Saint Paul o el  Museo Marítimo Lagos de Minnesota de Alejandría. ¡Y todavía hay otros 538!
El contexto histórico del rico patrimonio de los museos de Minnesota no es ni regalado ni fortuito, comienza prácticamente desde la fundación de las ciudades, desde el Museo Histórico de Minnesota en Saint Paul, fundado en 1849 ¡Cuando Minnesota era todavía un Territorio y no un Estado!. En 1872, el legislativo estatal estableció el Museo Estatal de Ciencias en Minneapolis, ahora conocido como el James Ford Bell Museum of Natural History. Coincidentemente nombrado en reconocimiento al abuelo de Ford W. Bell, el actual presidente de la Asociación Americana de Museos, local de nacimiento, oncólogo de profesión y presbiteriano de religión; alto y espigado, simpático y modesto como suele ser la gente del midwest, pero con una trayectoria de vida y de pasión por el museo, la cultura y la comunidad de los trabajadores de museos.

En 1879, la Galería de Arte Walker abrió – el primer museo de arte al oeste del Mississippi, fundada por el magnate de la madera de Thomas Barlow Walker en su propia casa. En 1940 fue restablecido como Walker Art Center, un centro de arte de la comunidad a cargo de la Administración de Obras de Minneapolis. El Instituto de Arte de Minneapolis, en la actualidad uno de los museos más importantes de enciclopedia de los Estados Unidos, abrió sus puertas en 1915.

Luego de esta breve visita tendré que agregar más cosas a mi larga lista de pendientes. Pues deberé darme el tiempo y maña para volver a explorar Minnesota,  incluyendo un patrimonio incomparable de museos en la mitad del Midwest.

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